La contratación de un nuevo perfil para el Comité de Dirección es, probablemente, una de las decisiones más críticas que tomarás este año. Sin embargo, existe un riesgo latente que muchas organizaciones pasan por alto por exceso de confianza: el fraude curricular en directivos.
No hablamos solo de pequeños adornos en las funciones desempeñadas. Nos referimos a la falsificación de títulos académicos, la ocultación de periodos de inactividad o la invención de logros que nunca ocurrieron. En España, el impacto de una mala contratación en la alta dirección puede multiplicar por diez el salario anual del puesto. Este cálculo no solo incluye la retribución perdida, sino que suma el coste del proceso de selección, las indemnizaciones de salida, el daño a la moral del equipo y, sobre todo, el coste de oportunidad por decisiones estratégicas erróneas.
De acuerdo con informes globales de referencia en el sector de los recursos humanos, como el HireRight Global Benchmark Report, se estima que hasta el 35% de los candidatos a posiciones directivas incluye inexactitudes significativas en su trayectoria. Estas discrepancias suelen concentrarse en la educación (títulos no obtenidos), las fechas de empleo y las responsabilidades reales asumidas en puestos previos. Este dato no solo afecta a la fase de selección, sino que pone en jaque la integridad operativa de la compañía.
En procesos de selección tan expuestos y estratégicos no puedes permitirte basar tu decisión únicamente en la química de la entrevista o en una recomendación de terceros. Necesitas certezas basadas en datos y evidencias.
El proceso de background check (o verificación de antecedentes profesionales) debe ser riguroso y multidimensional. No se trata de desconfiar sistemáticamente, sino de ejercer la debida diligencia que tu posición requiere.
Es sorprendente la frecuencia con la que se detectan MBAs inexistentes o títulos de universidades internacionales que el candidato nunca pisó. La verificación debe incluir el contacto directo con la institución emisora y la validación de fechas de graduación.
Más allá de lo profesional, es vital identificar posibles conflictos de interés, participaciones en otras sociedades no declaradas o comportamientos en entornos digitales que choquen frontalmente con los valores de tu empresa.
Para salvaguardar la cultura y los activos de la compañía, es fundamental saber identificar ciertos indicadores que suelen revelar la necesidad de un proceso de verificación más exhaustivo
Periodos de más de seis meses sin actividad clara.
Especialmente aquellos obtenidos en tiempos récord.
Solapamiento de cargos de responsabilidad a tiempo completo en diferentes geografías.
Un directivo con una trayectoria sólida siempre tendrá ex-colaboradores o superiores dispuestos a validar su desempeño.
Implementar un protocolo de background check interno puede resultar complejo y delicado desde el punto de vista legal (cumplimiento de la RGPD). Por ello, contar con un partner especializado en gestión de talento para tú sector que integre estas validaciones de serie es la mejor garantía de éxito.
En Servitalent, entendemos que la verificación es una parte fundamental de la debida diligencia en la alta dirección. Aseguramos tu contratación validando cada hito de la trayectoria del candidato/a para ayudarte a tomar una decisión basada en certezas y no solo en impresiones.