En los procesos de selección de directivos/as perfiles de alta responsabilidad, solemos afirmar que un currículum brillante facilita la entrevista, pero es la trayectoria de esfuerzo sostenido la que consolida el puesto. Recientemente, el hito alcanzado por Rosa en el concurso televisivo "Pasapalabra" nos ofrece una lección magistral sobre el talento: la victoria no es un evento aislado, sino el resultado de un sistema de trabajo.
¿Qué podemos aprender los/as profesionales y consultores de selección de directivos de esta hazaña? Analizamos este éxito bajo el prisma de las competencias que realmente marcan la diferencia en el mercado laboral actual.
Muchas personas perciben el momento de ganar como el "éxito". Sin embargo, en la gestión del talento, entendemos que el triunfo real reside en cada una de las jornadas previas de preparación.
En el desarrollo profesional de los/as líderes, el éxito es un sistema de hábitos. No se trata solo de poseer conocimientos técnicos, sino de construir una capacidad de respuesta ante imprevistos. Según datos del Informe de Tendencias Globales de Talento 2019 de LinkedIn, el 92% de los/as responsables de RRHH afirman que las habilidades blandas, como la perseverancia y la adaptabilidad, son tan importantes o más que las habilidades técnicas para el éxito a largo plazo.
Evaluamos a los/as candidatos/as no solo por lo que saben hoy, sino por su capacidad de mantener una curva de aprendizaje ascendente y sostenible en el tiempo.
La trayectoria de Rosa estuvo marcada por errores públicos y momentos de máxima tensión. En lugar de abandonar, utilizó cada fallo como una unidad de información para mejorar su desempeño.
En el entorno industrial y corporativo, buscamos líderes que no se frustren ante el error, sino que posean resiliencia. La capacidad de regresar a la toma de decisiones tras un proyecto fallido, con más conocimiento y la misma determinación, es lo que define a un perfil con alto potencial.
Completar desafíos complejos requiere una gestión emocional de primer nivel, equivalente a una negociación estratégica o a una reestructuración empresarial:
Esta autodisciplina es el activo más valioso del siglo XXI. Es importante identificar profesionales que demuestran que su crecimiento no ha sido fruto de la inercia, sino de una voluntad consciente y orientada a resultados.
En Servitalent, al realizar un Assessment Directivo, buscamos el "factor Rosa": profesionales que han pivotado en sectores complejos o se han formado de manera autodidacta para mejorar su competitividad.
Si un/a candidato/a ha dedicado años a especializarse, nos indica que posee una habilidad fundamental, la autodisciplina.
La victoria de Rosa nos recuerda que el "Bote" profesional es solo la punta del iceberg. Debajo hay horas de silencio, repetición y una determinación inquebrantable.